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Enrique Albizu Perurena (1926 - 2014) fue un pintor solitario que, sin adscribirse a ningún grupo, queda inmerso en la pintura vasca.

Con sólida formación y de firmes principios, siempre muy comprometido consigo mismo y perseverante, construyó una obra sólida plasmando en sus lienzos múltiples representaciones de Hondarribia, de sus pescadores, rostros profundamente humanos, plenos de energía y nobleza, exentos de folclore.

Mostramos un enfoque de su faceta artística a través de la reproducción de parte de su obra, así como una compilación de sus datos biográficos y críticos de su trabajo.

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Dibujos

... Son la definición de una personalidad ....

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Paisajes

... Es siempre interesante comparar el hoy y el ayer ...

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Bodegones

... Ha hecho bodegones tomados de la vida ...

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Escenas Religiosas

... No hay idealización sino interpretación directa ...

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Destacamos en todas las etapas artística de la obra de Albizu la presencia del retrato como principal género que estudia y desarrolla, el pintor construye en torno a éste genero su teoría del retrato emocional. Nos demuestra su capacidad para expresar con sus trazos diferentes conceptos que atraen su atención, o matices relativos al alma, el espíritu, el carácter o los sentimientos de sus modelos.

Antología crítica

“…esta pintura, sin gestos ni alardes, y que solo quiere ser pintura por las buenas… Lo dice todo, sin atajar su camino saliéndose de la dificultad ...

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  Exposiciones

“Expone Enrique Albizu una serie de cuadros muy arraigados en tipologías y hasta en técnica en su tierra vasca. Predominan los temas humanos ...

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  Semblanzas

“ … va realizando en silencio una obra que posee en sí misma, una fuerza …

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“ … Daba de lado la palabrería …

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Paisajes

 

En la trayectoria de un pintor es siempre interesante poder comparar el hoy y el ayer, el camino y la meta. Incluso en pintores sin cortes bruscos la comparación de los cuadros de diversas épocas es significativa.

 

Arcodetito2

Tenemos la pintura de la época romana, algo tan típico como un arco romano entre restos monumentales y pinos. El cuadro está bien pintado, las piedras tienen peso y fuerza, el cielo tiene melancolía y hay unas gamas de verdes y ocres de gran calidad. Pero el cuadro es frío y no tiene sello de autor.

 

Zalainmini

Los paisajes de madurez sí tienen el aire de Albizu.  En todos ellos hay una entonación cálida. Es casi un tópico hablar de los paisajes grises del norte. Para representarlos, los verdes, los azules se oscurecen y el gris lo llena casi todo. Pero el Norte no es sólo eso. Hay un viento sur –ego-haize– que lo cambia todo. La atmósfera se reseca, las nieblas se disipan y aparecen colores que pasaban desapercibidos, pero los colores estaban allí y solo necesitó el pintor, descubrirlos y plasmarlos. Albizu, al darnos esa entonación caliente, no ha falseado la realidad, no se la ha inventado sino que la ha puesto de manifiesto. La entonación destaca sobre todo en otoño con la singularidad de que las frecuentes lluvias impiden que los campos se sequen. Así tenemos un enrojecimiento de los árboles de hoja caduca y de los maizales y de las escasas vides, los verdes se hacen más tiernos, más variados y hasta los antipáticos pinos se aclaran. Los cielos se vuelven rosados. Cuando aparecen las nubes se arrebolan de rosas y de violetas agresivos. En los paisajes con casas, los tejados ponen todos los matices del rojo y las paredes tienen un blanco-rosado-violeta que las llena de luz.

 

Gimileo3

En las exposiciones de Albizu, en ciudades de otras regiones, no han dudado al designar a estos paisajes como genuinamente vascos. El contraste lo ponen los paisajes de Gimileo en la Rioja. Albizu no renuncia a los tonos calientes pero los reduce a pequeñas notas, el ocre y el amarillo predominan, los tejados tienen un rojo oscuro de teja vieja, las paredes son más blancas o terrosas y los pocos verdes de los arbustos o de los árboles no son tiernos sino secos. El cuadro tiene otra atmósfera, otro clima.

 


Albizu elabora sus cuadros del natural, al aire libre, pero selecciona, elige, sin falsear los matices reales que van con su cromatismo.

 

Hondarribia Casa

 

 

Los paisajes urbanos de Fuenterrabía han sido un hallazgo de Enrique. Estábamos acostumbrados a muchas pinturas en las que se representaban desde lejos varias casas del barrio de pescadores. Es un descubrimiento pictórico de Albizu el centrarse en una o dos casas. Son edificios hechos sin muchos planos, crecidos al hilo de las circunstancias, más o menos apoyados entre sí y que ponen de manifiesto sus vigas y su estructura.

 

 

Las paredes de las casas de Albizu son menos pobres, menos terrosas, menos descascarilladas. No discutimos la pericia pictórica para llevar al lienzo con crudeza y realismo esos fragmentos y desconchados. La crítica internacional los ha aceptado y valorado.

  

 

 

Hay un cuadro de Albizu en que la mayor parte de la tela la ocupa una pared con cuatro ventanucos y una pequeña puerta. Si aplicamos el viejo truco de recortar una cartulina a medida podremos enmarcar ese fragmento desnudo de pared y ver que Albizu también es capaz de hacer, si lo desea, ese tipo de pintura. Naturalmente el cuadro en cuestión tiene una serie de tejados entrelazados y torres que le dan otra dimensión bien distinta.

 

 

Milagrosa

 

 

La capilla del antiguo Hospital de Irún es uno de los paisajes más estructurados de Albizu y uno de los que más nos han gustado. Alguno pensará que es una simple copia del natural que ha salido así, pero creemos que se equivoca. Albizu no es constructivista pero esta pintura es una de esas, de las que nos habla Omar Calíbrese, a las que hay que buscarles su secreto. Son dos las monjas que van hacia la puerta, y dos las columnas que sostienen el pórtico. Son dos los árboles que lanzan hacia el cielo sus ramajes desnudos, dos los salientes laterales con sus ventanas góticas de imitación y dos las torrecillas que culminan las esquinas pétreas. Dos parterres de hierba aparecen en la parte inferior y dos casas encuadran la parte media. Si atendemos a la geometría dos ángulos agudos, que son las monjas, se prolongan con el ángulo del pórtico y los de las capillas laterales para culminar en el del tejado y concluir con la espadaña. Todo es una mezcla fundamental de dos colores, rojo y verde, que culmina en un cielo claro de lila y amarillo pálido lleno de luz. “Me confieso, escribió Albizu en la pizarra de uno de sus últimos cuadros, del linaje de esos que de lo oscuro a lo claro aspiran”. Aquí también la tierra, si no oscura sí apagada, se convierte simbólicamente en una flecha que se dirige hacia la luz.

 

 

Los paisajes de Albizu son muy vascos, pero diferentes de lo que en una simplificación engañosa y falsa se ha dado en llamar “el paisaje vasco”. No hay apenas grises, no hay azules, escasean los amarillos pero son nuestros paisajes o, mejor, unos momentos de nuestro entorno pasados por la mirada y el sentimiento del pintor.

Galería

Retratos Sepia

Dibujos

Realizados sobre papel
sepia, nunca blanco.
Albizu reserva ésta
parcela de su arte
a las personas.
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Personajes Cultura

Dibujos

Albizu siempre ha sido
dibujante, y siempre ha
hecho dibujos definitivos
que no son medio para
una realización ulterior
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Paisajes

Óleo

Elabora sus cuadros al
natural, al aire libre; pero
selecciona, sin falsear los
matices reales que van
con su cromatismo.
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Arrantzales

Óleo

Los marineros son parte
fundamental de Hondarribia,
y los ha pintado con frecuencia.
Sale a la calle en busca de
sus modelos.
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Antologia critica

y que quiere ser pintura por las buenas ... Lo dice todo (leer más)
Albizu puede permitirse ese lujo, aunque para exteriorizarse (leer más)
... Realismo puesto en entredicho por los opinantes de hoy (leer más)
Viven en la paleta de Albizu, hay raudales de amor a un pueblo (leer más)

Datos

Nace en Valencia, debido al trabajo de su padre como forjador ferroviario, el 15 de julio de 1926. Fallece en Hondarribia el 4 de febrero de 2014 a los 87 años. Cursó sus primeras nociones en la Academia de Dibujo de Irún con el profesor Montes Iturrioz, posteriormente entre 1944-1947 estudia en la academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia, y completa su formación académica en Roma en 1951 .... (leer más)

En 1946 concurre a la VII exposición de Arte Universitario de Valencia, presenta varias obras y le conceden una mención de honor. En 1951 expone en la Primera Bienal Hispanoamericana de Arte, promovida por Eugenio D'Ors y celebrada en Madrid. En 1980 es seleccionado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para la exposición conmemorativa del centenario del Círculo de Bellas Artes .... (leer más)

• Un pintor en potencia. El Bidasoa 1947.

Primer premio de Artistas noveles. La voz de España 1947.

La VI Exposición bienal guipuzcoana. El Diario Vasco 1950.

El pincel de Enrique Albizu camino de Italia. El Diario Vasco 1951.

Enrique Albizu expone en San Sebastián. El Diario Vasco 1960.

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Sobre esta Web

Esta página web está íntegramente dedicada al pintor Enrique Albizu Perurena (1926-2014) y surge como iniciativa de su hija Oáya y de su nieto Endika.

Después de un intenso proceso de búsqueda y clasificación de información contenida tanto en los archivos personales del artista como en los texto citados en la sección de bibliografía de esta página, hemos conseguido estructurar su resultado dando la forma inicial a esta web.

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